La travesía Salvemos el Paraná y sus humedales pasó por la capital entrerriana

La travesía Salvemos el Paraná y sus humedales llegó al balneario Municipal, donde aguardaban organizaciones sociales y ambientales convocaron a vecinos.
En una tarde marcada por el compromiso ambiental y la movilización popular, la travesía “Salvemos el Paraná y sus humedales” arribó el sábado al Balneario Municipal de Paraná. El encuentro, que comenzó alrededor de las 16 horas, reunió a organizaciones sociales, colectivos ambientales y vecinos que se acercaron a la costa para abrazar simbólicamente a los nautas que recorren el río en defensa de la soberanía hídrica y el ecosistema de humedales.
La llegada a la capital provincial no fue un hecho aislado, sino que se integró a la campaña regional “Remar contracorriente por el Agua, la Vida y la Soberanía”. Esta iniciativa, impulsada por la Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande, se desarrolla de manera simultánea en diversos países de América Latina y el Caribe, posicionando la protección del agua como un eje central de la justicia social en todo el continente.
Alerta por el dragado
Uno de los puntos de mayor tensión en el debate propuesto por el Foro por la Recuperación del Paraná es el impacto de las obras de dragado en la vía navegable. Los nautas, que vienen realizando escalas en diversas localidades ribereñas, advirtieron sobre los posibles daños irreversibles que estos proyectos podrían ocasionar en el cauce y la fauna íctica si no se habilitan instancias de participación ciudadana y estudios de impacto rigurosos.

La cruzada
La iniciativa actual, que comenzó el 7 de marzo y se realizó en tres tramos durante 14 días a lo largo de aproximadamente 800 km por el Paraná, fue impulsada por el Foro por la recuperación del Paraná y por un amplio arco de organizaciones ambientales, sociales, gremiales, estudiantiles, culturales, políticas y religiosas, muchas de las cuales fueron parte de la acción colectiva “remar contracorriente por el agua, la vida y la soberanía”, que el año pasado unió las provincias del litoral en una histórica y épica remada a lo largo de más de 1.200 kilómetros.

Portando enormes y llamativas banderas argentinas estampadas con consignas como “el Paraná en manos argentinas”, “no a los 44 pies”, “salvemos el Paraná y sus humedales”, y “Argentina sangra por el Paraná”, sus protagonistas se manifiestan “en firme oposición a una nueva privatización, extranjerización, y a la destrucción del río ‘al que mal llaman hidrovía’, como a las pretensiones de profundizar su dragado a 44 pies, lo que constituiría ‘un verdadero ecocidio’ y sin ningún estudio de impacto ambiental.”

Advierten que “quienes se adjudican ser ‘dueños del río’, lo hacen encubiertos en el nombre de un supuesto ‘desarrollo’; cabe aclarar que ya con el dragado actual en 36 pies se ha agudizado la crisis hídrica (taponamiento de bocas, reducción de las lagunas y riachos que funcionan como cortafuegos naturales y áreas de reproducción de peces), poniendo en serio riesgo el acceso al agua como recurso vital y todo el ecosistema vinculado a los humedales, y concibiendo al Paraná como una ‘autopista fluvial’ para el ingreso de buques de ultramar en medio de un continente (lo que no existe en ningún lugar del mundo), en beneficio fundamentalmente de las agroexportadoras, en su mayoría extranjeras, que tienen el control de nuestro comercio exterior.”
Río abajo, por las entrañas del Paraná, vienen sumando protagonismo desde cada rincón litoraleño a esta “patriada” que ya hace historia: Isla del Cerrito, Antequera, Corrientes, Barranqueras, Bella Vista, Goya, Esquina, La Paz, Hernandarias, Villa Urquiza, en las que se realizaron actividades de difusión de la problemática. La Virgen de Itatí los acompaña desde Corrientes.

La travesía arribó al Balneario Municipal de la ciudad, donde hubo un emotivo y cálido recibimiento a la llegada de los protagonistas en sus embarcaciones, entre ellos Luis “Cosita” Romero, de Remar Contracorriente; Luciano Orellano, del Foro por la Recuperación del Paraná, Arturo Sedano y Evangelina Codoni, y Javier “Tula” Nuñez, Guía de pesca y Asesor de Islas de la Municipalidad de Victoria.

El momento más emotivo de la jornada, fue el despliegue de una enorme bandera argentina al momento de la llegada de la travesía, y momento en que a viva voz los presentes reafirmaron «El río no se vende»
La jornada fue protagonizada con los vecinos y las familias que se acercaron con sus reposeras a lo que fue además un verdadero “encuentro cultural” que se extendió hasta horas de la noche, intercambiando la palabra, la música, el canto, la danza, las producciones regionales, que son expresión de una cultura y una identidad “fundidas con el río”.
Este domingo 15, los protagonistas continúan su recorrido hacia la ciudad de Santa Fe, emprendiendo el último tramo de esta travesía que tendrá su punto de cierre el sábado 21 en la ciudad de Rosario.

El adultocentrismo bajo la lupa: ¿qué piensan los más chicos sobre cómo son tratados por los adultos?

Santiago Morales y Marta Martínez Muñoz se hundieron en una investigación tras el objetivo de acercar a todas aquellas personas que acompañan la crianza y el cuidado de los más pequeños y jóvenes de la sociedad —y a la sociedad toda— un texto que busca desentrañar este concepto que resuena en distintos ámbitos pero se utiliza “de manera intuitiva”. En el Día de la Niñez, Santiago Morales habla sobre este libro que invita a adultos y adultas a reflexionar sobre el modo de vincularnos con los más pequeños.
Hace unos años, una periodista estadounidense contaba en una nota del New York Times, escrita en primera persona, que había dejado que sus hijos de unos 8 y 10 años planificaran las vacaciones familiares en Buenos Aires. La autora decía que a ella y a su marido se les había ocurrido viajar a la Argentina para que sus niños practicaran español, idioma que los chicos estudiaban y los adultos —los padres— no sabían hablar, y que los habían alentado a que ellos mismos armaran el itinerario y escogieran los paseos que harían en la ciudad.
Además de contener muchas visitas a heladerías y sitios con gran variedad de oferta de azúcar, en la nota, la madre periodista mostraba cómo cuando iban a cada lugar, como museos o restaurantes, y los niños, por ser los únicos que manejaban el idioma, se dirigían a los adultos que los recibían para pedir lo que deseaban —tickets, el menú, los platos que escogían para comer— sus interlocutores miraban inmediatamente a los padres y se dirigían a ellos en lugar de responder a los niños que les hablaban. La experiencia, que se repitió durante todas las vacaciones, le sirvió a la madre para advertir la poca validez que se la da a la voz de los niños y niñas en el mundo adulto. Eso, exactamente, es el adultocentrismo.
Las niñas y niños (nos) dicen

“El adultocentrismo es algo que se ve al revés de como lo ve un/a niño/a” (chica, 9 años, España). “Para mí el adultocentrismo es que lxs adultxs crean que son superiores o que tienen la razón en todo solo por ser mayores” (chica, 13 años, Argentina). “Creen que lo que digo no es en serio”, (chica, 8 años, México). “No por el simple hecho de ser mayores significa que sean sabios o algo por el estilo, hay veces en las que los niños sí tienen la razón y ellos tienen que aprender a reconocerlo” (chico, 13 años, Chile). “[Creen] que tienen la razón en todo” (chico, 18 años, España). “Restan importancia a nuestros sentimientos” (chica, 17 años, Argentina). “Que los adultos y adultas no respeten a los niños y las niñas ni nos escuchen».
Estas son solo algunas de las respuestas entre los casi 200 testimonios que recoge el libro Adultocentrismo. ¿Qué piensan chicas y chicos?, ideado por los sociólogos Santiago Morales —argentino, investigador de CONICET, divulgador, padre y activista con años de trabajo dedicado a repensar las infancias— y Marta Martínez Muñoz —española, investigadora y evaluadora de políticas de infancia y diseñadora de metodologías que promuevan la participación protagónica de niños y adolescentes en España, Europa y América Latina—, y editado por Chirimbote.
Los protagonistas del texto, quienes responden y dan forma a la obra, tienen entre 5 y 25 años —pese a que las preguntas estaban dirigidas, en principio, a personas menores de 18—. Son de Argentina, México, España, Chile, Colombia, República Dominicana y Panamá. A todos les enviaron las mismas consignas que buscaban que dieran sus propias definiciones de adultocentrismo, que contaran cómo piensan que les afecta y qué consejos le darían a las personas adultas para mejorar su relación con ellos, con ellas.
El resultado es un libro que desgrana el concepto de adultocentrismo e intenta suplir su ausencia en sitios autorizados como el Diccionario de la Real Academia Española, por ejemplo. Pero no solo como una mera cuestión etimológica, sino rodeando y abriéndolo para acercar a todas las personas su real significado en la vida cotidiana: es decir, pone en evidencia las prácticas que lo llenan de sentido y hacen que este término se convierta más bien en un conjunto de acciones —pequeñas y enormes— que impactan directamente en la vida de las niñas, los niños y adolescentes y en su vínculo con los adultos que los rodean. El resultado, también, es un texto que sacude e invita a reflexionar a todos aquellos que tenemos niños y niñas a nuestro cuidado, a revisar nuestras formas de criar y acompañarlos a descubrir el mundo.
“Aquello que no se nombra no existe”

Con esta frase contundente del pensador George Steiner abre el texto que se apura en explicar la ausencia del término “adultocentrismo” en la máxima referencia del español ilustrado, como es el Diccionario de la RAE y, en cambio, su omnipresencia en la vida diaria: “Hay adultocentrismo en las aulas escolares, en la crianza familiar, en el diseño e implementación de políticas públicas (o en la ausencia de estas), incluso en las zonas de juego de los parques infantiles en cualquier ciudad del mundo”, se lee en las primeras líneas de esta investigación que brotó como idea en 2021.
—El motivo inicial tenía que ver con reconocer la ausencia de un libro que estuviera al alcance de cualquiera que quisiera conocer en profundidad qué es el adultocentrismo, pero escrito con transparencia lingüística y con rigurosidad científica. Se me ocurrió la idea y le mandé un mensaje de audio a Marta. Ella rápidamente se entusiasmó, lo conversamos y estuvimos de acuerdo que hacía falta ese libro. Que en español, por lo menos, no existía. Y como suele pasar en el diálogo que vamos construyendo, una iniciativa se transforma en una contrapropuesta —recuerda Santiago.
Marta, a quien conoce hace una década por el Movimiento Latinoamericano y del Caribe de Niñas, Niños y Adolescentes Trabajadores (MOLACNNATS) —un organismo que exige a la sociedad y a los Estados el acceso y reconocimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes— le retrucó que si se trataba de reflexionar sobre adultocentrismo, la voz debía ser entonces la de quienes se ven impactados por él: “Me parece estupenda la idea, pero no tenemos que hacer algo escrito simplemente por vos y por mí, sino que tenemos que buscar la manera de incorporar, hacer cuerpo, las voces de las nuevas generaciones porque tenemos que escribir un libro sobre el adultocentrismo que no replique una práctica adultista muy recurrente que tiene que ver con considerar que nadie mejor que las personas adultas para pensar el mundo, incluso aquello que afecta a las niñeces. Construidas con tres grandes aportes: el de las niñeces y juventudes que participaron del cuestionario que da origen al libro; el nuestro, en tanto sociólogo y socióloga que investigamos hace muchos años los universos de las nuevas generaciones; y el del conjunto de teorías, de investigadores, investigadoras, educadores, educadoras que desde hace décadas vienen cuestionando el autoritarismo legitimado en las relaciones intergeneracionales.

Más coherencia, por favor

—“Me retás porque le grité a mi hermano y lo hacés gritando. Me decís que no mire el celular y te la pasás mirando el celular. Me decís que colabore con las cosas de la casa y estás echado en el sillón. Me pedís que me lave las manos cuando entramos a casa y vos no lo hacés”. Esa sensibilidad muy a flor de piel que tienen las niñeces de 6, 7, de 10, de 14, o 17 años, expresa algo que para el orden establecido es peligroso: la búsqueda de coherencia.

El diputado Hein la escuela Almafuerte, entregó equipamiento y dialogó con los estudiantes

El titular de la Cámara baja visitó las instalaciones del establecimiento educativo rural ubicado en La Picada. Fue entrevistado por un grupo de alumnos en la radio escolar.
El presidente de la Cámara de Diputados, Gustavo Hein, visitó este jueves la Escuela Normal Rural Almafuerte, donde fue recibido por la directora, Daniela Burkhard, personal de la institución y estudiantes. Luego de recorrer las instalaciones y ser entrevistado por un grupo de alumnos en la radio escolar, entregó equipamiento informático para el establecimiento en reconocimiento por haber participado del programa Visionarios.
El Presidente se interiorizó sobre el proyecto educativo y productivo que se lleva adelante en la escuela, al tiempo que destacó la importancia de la apertura del Poder Legislativo hacia las problemáticas reales de la comunidad: “Como siempre lo venimos pregonando, es importante acercar la Cámara al territorio a través de distintas acciones y, así como un grupo de la escuela participó activamente en la realización de materiales para el programa de radio Visionarios, hoy nosotros estamos aquí para conocerlos un poco más y saber sobre sus fortalezas y también sus necesidades”.
Hein destacó el encuentro con integrantes de la comunidad educativa y lo agradeció. “Para nosotros, escuchar a los chicos es una gran oportunidad. Ver de cerca lo que hacen nos da la posibilidad de colaborar para visibilizar y valorar el trabajo, muchas veces anónimo, que hacen los docentes y directivos de las instituciones. Saber sobre ellos y sus sueños es muy gratificante, es uno de esos días en los que uno agradece haberse involucrado”, reflexionó.
A su turno, la directora escolar valoró el trabajo articulado de ambas instituciones, a partir del programa Visionarios. “Para nuestro proyecto pedagógico, como escuela preuniversitaria, que abarca la posibilidad de formar también para el mundo del trabajo desde las actividades agropecuarias y desde las humanidades, es muy importante que desde órganos como la Cámara de Diputados se planteen líneas y políticas para relacionarse, involucrarse y lo valoramos muchísimo sabiendo que esto no se da todos los días”.
Al referirse a la entrega de la computadora, la directora remarcó su importancia: “Tenemos un espacio de radio en la institución, desde dónde se realizó hoy la entrevista a Hein y muchas veces realizamos las actividades de forma casi artesanal, con pocos recursos, por lo que esta herramienta nos viene muy bien”. La emisora escolar es FM Almafuerte 88.3.
Antes de finalizar, Burkhard mencionó la posibilidad de seguir generando espacios de vinculación. “Considerando el interés que causó en los estudiantes este acercamiento y la entrevista que pudieron realizarle a Hein, varias docentes se acercaron para considerar futuras visitas al recinto de la Cámara, seguir investigando y potenciar la formación ética y ciudadana de nuestros alumnos”, señaló.
La Escuela Normal Rural Almafuerte está ubicada en La Picada, Departamento Paraná, en el ámbito de una Área Natural Protegida. Forma parte de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER).

Cámara de Diputados genera líneas de acción en las escuelas provinciales junto al Consejo General de Educación

El presidente de la Cámara de Diputados de Entre Ríos, Gustavo Hein, y su par del Consejo General de Educación (CGE), Alicia Fregonese, mantuvieron un encuentro de trabajo en el que acordaron fortalecer los proyectos e iniciativas que compartieron durante el año pasado, como el programa Visionarios y, además, sumar nuevas instancias que involucren y acerquen a las escuelas, los estudiantes y docentes, con toda la comunidad.

“En la agenda 2025 seguirá ocupando un lugar fundamental para la educación de primaria el Plan de Alfabetización y en secundaria la Red Escuelas que Transforman, que el año pasado abarcó a 200 instituciones y pretendemos extenderlo a otras 200. Además le daremos un impulso importante a lo que es el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), entendiendo que éstos ofrecen una dinámica que nos permite ir construyendo escuelas con propuestas de interés para los estudiantes, por ejemplo el proyecto para el cual, en su momento, firmamos un convenio con la Cámara, que permitió llevar adelante el programa radial Visionarios, éste es un claro ejemplo de las cosas que podemos hacer juntos”, detalló Fregonese.

Respecto de nuevas instancias de trabajo conjunto para este 2025, la titular del CGE resaltó las posibilidades que ofrece el programa Escuela y Comunidad. “Es una iniciativa que forma parte de la transformación de la educación secundaria y fortalece la vinculación con el mundo del trabajo y los estudios superiores. El programa se centra en varios pilares y apunta a crear experiencias educativas innovadoras, a través de las prácticas profesionales, de la vinculación con una empresa, una biblioteca, con un emprendimiento comunitario o con instituciones como esta Cámara, es decir que lo que buscamos es el encuentro de los estudiantes con otros modos de aprender. Queremos que cuenten con una formación complementaria que les permita obtener una doble certificación al finalizar la secundaria”, remarcó

Visionarios: una experiencia que tendrá continuidad

Respecto de la iniciativa que comenzó a implementarse en la segunda mitad del 2024 y que tuvo a los jóvenes de escuelas secundarias como protagonistas de un espacio radial, en el que abordaron temas de su interés, vinculados con leyes o proyectos de ley que se están debatiendo en la Cámara de Diputados. Fregonese adelantó que se le dará continuidad y señaló al respecto: “Con Gustavo pensamos que proyectos como Visionarios pueden ser parte de esta caja de herramientas que lanzamos en diciembre y denominamos Escuela y Comunidad, ya que las primeras experiencias del 2024 tuvieron muy buenos resultados. Los docentes y los chicos trabajaron con libertad y entusiasmo, aprendieron y disfrutaron haciendo radio. Fue una iniciativa que nos permitió generar otros ambientes de aprendizaje para los chicos, que están ávidos de involucrarse en cosas nuevas, que tienen sus intereses muy claros y nosotros tenemos la responsabilidad de interpretar esos intereses y proponerles otras herramientas, que los entusiasmen y los acerquen a la vida en comunidad”,  finalizó.